Capítulo 4: Irlanda y la Cuestión Nacional

Posted by Socialismo Revolucionario On domingo, 29 de marzo de 2009 0 comentarios


¿Que ocurre en el caso de Irlanda? Hay una situación en la cuál 26 condados están en un estado de acuerdo al tratado de los años 20 y seis de ellos están en Irlanda del Norte. Solo dos de ellos con una mayoría protestante.



No, en Irlanda del Norte hay seis condados y en 1969 dos tercios de la población de esos seis condados eran protestantes y una tercera parte católica. El patrón demográfico ha cambiado, pero los protestantes aún son mayoría.



Tenemos la situación en que el movimiento revolucionario siempre ha apoyado un estado de 32 condados…



Marx y Engels, lo hicieron. Trostky y Lenin, lo hicieron.



Tenemos al imperialismo británico, que separó una parte del país del resto, separado por razones religiosas. Conocemos la situación. Pero ¿la clase trabajadora y el movimiento socialista en el sur apoyan un país unido en donde la minoría protestante pueda vivir? Porque esa división es artificial históricamente.

Esto no puede decirse ahora. Esa posición tuvo cierta validez antes de la separación de 1921. Irlanda era una colonia del Imperio Británico hasta 1921. Después de la separación, 26 condados formaron el “Estado Libre’ de Irlanda. Los seis condados en el Norte fueron dejados atrás –un tercio de la población católica, dos tercios protestantes. Fue una creación artificial. Pero en la conciencia de la mayoría de la población –los protestantes- había llegado a más que eso. Es un estado separado, ligado a la Gran Bretaña que ha existido desde 1921, hace ya 85 años. La conciencia de la población protestante es que no serán forzados a incorporarse dentro de una Irlanda unida. Irlanda del Sur ha sido históricamente dominada por la iglesia Católica, sin divorcio, sin anticonceptivos, derechos democráticos severamente reducidos históricamente (es diferente ahora).

Los protestantes no entrarán dentro de un estado en donde serán una minoría discriminada. Ellos desean mantener sus ‘derechos democráticos ingleses’ los cuáles, irónicamente fueron reducidos severamente por Tatcher y ahora por Blair. Pero esa es su conciencia, no solo de la burguesía, sino de la clase trabajadora también.



La población de minoría católica, la mayor parte de la cuál nunca se ha reconciliado con ese estado, ha sido discriminada. El CIT tiene una muy buena organización en Irlanda del Norte que ha luchado para crear una unidad de clase entre los trabajadores protestantes y católicos. En 1969 yo estuve en Irlanda del Norte, en Derry y en Belfast, y ganamos a nuestra causa trabajadores y jóvenes católicos y protestantes. Ted Grant y yo hablamos en una reunión de cerca de 300 jóvenes en Derry en 1970. Fuimos al Bogside en esa ciudad y en Belfast con hombres armados y nos reunimos con miembros de la IRA. Siempre estuvimos en desacuerdo con ellos. Les dijimos que ellos estaban llevando a cabo una campaña terrorista, una lucha tipo guerrilla en un área urbana, no en las tradicionales áreas rurales, y no podrían tener éxito. Esto no era como Vietnam, en donde la mayoría de la población campesina apoyaba a la guerrilla. No era ni siquiera como Alegría, en donde el FLN en la guerra de Algeria de 1956 a 1962 luchó como resistencia nacional, a la cuál dimos nuestro apoyo, incluyendo ayuda práctica en contra del imperialismo francés. Los ‘colonos’ que apoyaban a los franceses eran solo el 10% de la población y fueron expulsados. Una guerrilla, como la campaña de treinta años del IRA en Irlanda del Norte, basada en una minoría de la población, no puede tener éxito.



La dialéctica, la paradoja, es que para 1969, la burguesía británica hubiese aceptado una Irlanda unida. Los factores militares, políticos y estratégicos –que llevaron a la división de Irlanda en 1921- se han evaporado. Con la desaparición del ‘Imperio’ británico y con el colapso de su poderío militar, especialmente naval, la base naval en Irlanda ya no era vital para la clase dominante británica. Una Irlanda unida hubiese sido mas barata para Inglaterra. Pero ellos habían ayudado a fomentar la oposición de la población protestante a una Irlanda capitalista unida. Ellos estaban implacablemente opuestos –aún lo están- a entrar a una Irlanda unida y lucharán para evitarlo. En respuesta a la campaña de terrorismo de la IRA, dirigida en contra del gobierno inglés, les dijimos que su campaña no tendrá éxito. Un famoso aforismo de Mao decía que la guerrilla es un pez que nada en agua, uno debe tener suficiente cantidad y calidad de agua para que el pez pueda nadar y sea exitoso. Una minoría no puede forzar a la mayoría. La respuesta de IRA fue: ‘somos la mayoría de los 26 condados que nos apoyan’. Pero la situación ha cambiado desde 1921.



Apoyamos el retiro de las tropas británicas pero es necesario poner una alternativa en su lugar. Si los británicos hubiesen retirado sus tropas de Irlanda del Norte, hubiese sido un poco como El Líbano, una guerra civil hubiese surgido a menos de que hubiese una alternativa de clase. En esa guerra civil, no estaríamos tratando con una población sin preparación para la lucha. Los protestantes estaban armados. En tal guerra civil, católicos podrían haber sido sacados del Norte y protestantes de otras partes. Hubiese habido una repartición del Norte. Las repercusiones de esto serían una pesadilla, no solo en Irlanda, si no también en Inglaterra, Gales y Escocia, que hubieran sido inundados de refugiados.


En oposición a los sectarios de ambos lados de la división religiosa, lanzamos la idea de una lucha unida de la clase trabajadora incluyendo una fuerza de defensa de sindicatos unidos, ligando católicos y protestantes juntos. El punto principal de reunión de católicos y protestantes eran las fábricas. Así que planteamos esta demanda para tratar y consolidar la unidad de clase.



El IRA ha llevado a cabo una campaña de 30 años. EL SWP en Gran Bretaña, el SU-CI, los Morenistas en América Latina debido a que no entendieron la cuestión nacional y su reflejo en Irlanda del Norte, han dado apoyo incondicional a los Republicanos, al IRA. El acuerdo del Viernes Santo entre los líderes del movimiento republicano y una sección de los Unionistas, presidido por los gobiernos británico e irlandés fue, en efecto, una forma de admitir por parte del IRA lo que hemos dicho. No pudieron ganar la lucha militar y entonces acabaron con la guerra. ‘La guerra se acabó’ declararon. Ellos no ganaron la guerra, no sacaron al imperialismo británico de Irlanda, trataron de racionalizarlo a sus partidarios, diciendo ‘tenemos legitimidad’, nos hemos convertido en una fuerza política y en un partido y con el tiempo seremos la mayoría en el Norte de Irlanda. Esto puede ocurrir con el tiempo, pero la población protestante de todos modos no va a participar en una Irlanda unida capitalista. Una Irlanda unida socialista no sería una amenaza para ellos, sería una proposición completamente diferente.



Aún así, todos los bandos tendrían que ser convencidos de esto, especialmente la población protestante. Y esto solo puede lograrse por medio de una clase trabajadora unida en el Norte de Irlanda, ligada a los movimientos de trabajadores en Inglaterra y en el Sur. Las fuerzas del CIT, tanto en Irlanda del Sur como en el Norte, han sido la única organización socialista que ha tenido una posición de principios y consistente desde el principio de este asunto. Nos sentimos muy orgullosos de ellos.



Alemania

Miremos la situación de Alemania. Era una sola nación, pero dividida políticamente, Este y Oeste que separaba familias. Durante la Guerra Fría, la población alemana en general quería la reunificación. ¡Durante la Guerra Fría, tal vez la gente pensó que tardaría 200 años!



Apoyamos la reunificación, pero en una base de clases socialista.



Cuando en 1961 se construyó el muro de Berlín y la situación se cerró, hubo una contradicción económica porque los trabajadores en el Este querían ir a vivir al Oeste. Sabían que los trabajadores en el Oeste estaban mejor que ellos; el estándar de vida era 10 veces mejor que en Rumania. Hay una lengua, una cultura, tradición, conexiones familiares, fue una separación intolerable y yo creó que fue similar en Irlanda.



La gente de Alemania quería estar unida. No había nada en su conciencia, como idea en general, que lo previniera. Esa no es la situación en Irlanda del Norte. Los protestantes no quieren entrar a una Irlanda unida, nosotros diríamos que a una Irlanda capitalista unida. Hay un millón y medio de protestantes que son aún la mayoría en el Norte ¿Van a ser forzados dentro de una Irlanda unida?



La Liga Internacional de los Trabajadores (LIT) en América Latina, los Morenistas tienen esta ridícula teoría. Ellos sostienen que hay una serie de ‘enclaves’ imperialistas: Israel es un enclave imperialista; Irlanda del Norte es un enclave imperialista, etc. Esos enclaves deben ser forzados en estados mas unificados. Esa no es una política que el Marxismo pueda llevar al movimiento de masas. Puede sonar ‘pulcro’ en una pequeña reunión de partidarios, pero no es una política con la que ir a confrontar la conciencia real de la clase trabajadora en una situación especifica. Preguntas concretas no pueden ser contestadas de una forma abstracta, especialmente ahora y particularmente acerca de la cuestión nacional. Es mas complicado aún que en tiempos de Lenin y Trotsky, y ellos empezaron a resolver algunos de esos problemas. Observemos como la cuestión nacional ha regresado con venganza en la antigua Unión Soviética, debido al mal manejo de la cuestión nacional por parte del Estalinismo.



La forma en que este asunto es tratado no es solamente de territorio o cultura. Es también una cuestión de conciencia. En el último par de días, se publicó un estudio científico que muestra que el ADN de los habitantes de Inglaterra e Irlanda proviene de pescadores españoles de hace 6,000 años. Parece que los celtas no son ‘étnicamente diferentes de los ingleses desde el punto de vista del ADN. Pero sería tonto concluir a partir de esto que la población inglesa es igual a la irlandesa debido a que tienen el mismo ADN. Desde el punto de vista nacional, cultural y psicológico ellos se consideran a sí mismos ingleses, escoceses, galeses o irlandeses. Esta conciencia puede disolverse dentro de una futura sociedad comunista pero, entre la actualidad y esa futura sociedad, no debe haber presión u obligación para que la gente viva en estados que no apoya. El ejemplo que nos dio sobre Alemania es bueno. Antes de 1989 había una conciencia nacional alemana, aún cuando había diferentes actitudes en el Este y el Oeste. Había un sentimiento general de ‘todos somos alemanes y queremos vivir juntos’. Es similar a los húngaros en Rumania. Hay un mosaico de nacionalidades en Europa Central y Oriental, pero la población protestante de Irlanda del Norte no se considera a si misma como la misma población que hay en Irlanda del Sur. ¿Como hacer frente a eso?



Bob Labi: “Las cosas cambian. Alemania ha cambiado. Por ejemplo, cuando Austria se formó después de la Primera Guerra Mundial, los austriacos no querían formar Austria, querían formar parte de Alemania, El primer nombre de Austria fue realmente ‘Austria Alemana’. Las potencias victoriosas no les permitieron unirse a Alemania. Todos los partidos políticos de Austria, entre los años 20 y los años 30 tenían en su programa alguna forma de unificación. El Partido Comunista defendía una ‘Gran Alemania Soviética’. Era parte de su programa. Era parte de la conciencia de la nacionalidad austriaca; Si uno observa el análisis de la población de los años 20, está se describió como alemana. Pero la conciencia cambio, por diferentes razones. Después de la Segunda Guerra Mundial, la idea de unificación con Alemania estaba completamente fuera de la agenda. Actualmente los austriacos se ven a sí mismos como austriacos, no como alemanes. Nadie en Austria, ni siquiera en la extrema derecha, excepto unas pocas excepciones, tiene una actitud diferente. Aún Haider, cuándo se convivió en una gran fuerza, comenzó a hacer hincapié en el nacionalismo austriaco. El había sido un ‘pan-germanista’ y apoyar la unidad con Alemania, pero se dio cuenta de que había un límite y se volvió un nacionalista austriaco. Es una cuestión de cómo la conciencia cambia."



“Podríamos decir que Irlanda hace 200 años o más no estaba tan dividida. El impacto de la Revolución Francesa fue mayor en los protestantes que en los católicos. Ellos lideraron la rebelión. Parcialmente debido a eso, el imperio Británico concientemente usó las reglas de divide y gobierna en Irlanda del Norte, basándose ellos mismos ampliamente en la población protestante. Este es el factor que tenemos que considerar ahora, porque la situación siempre esta en movimiento, no esta fija en el tiempo. Esta es la conciencia, como se ha dicho, con la que actualmente estamos tratando en Irlanda del Norte”.

Si en 1918, cuando la lucha contra Inglaterra se llevaba a cabo, el movimiento obrero y los sindicatos de Irlanda hubiesen tomado una posición de clase independiente, podrían haber ganado para sí a los trabajadores protestantes del Norte. O si James Connolly no se hubiese comprometido en el levantamiento de 1916 y hubiese muerto, es posible que la historia hubiese sido diferente y hubiésemos podido ver un movimiento unido. No está grabado en piedra. Pero la historia fue diferente con la creación de dos estados, que en primer lugar fueron una ‘creación artificial’. Pero ellos ya no son más ‘enclaves’. La población protestante del Norte de Irlanda se considera parte de un estado separado. La población católica se siente discriminada y tenemos que luchar en contra de esa discriminación. Si la población protestante del Norte, en un referéndum dijera, queremos unirnos al Sur, nosotros los apoyaríamos, incluyendo posibles derechos de autonomía para ellos si así los desearan. Pero no es esta una de las cartas. La única forma en que este obstáculo en su conciencia pueda ser removido es sobre una base de clase, socialista. Además, es necesario remover todo elemento de coacción, de que ellos serían forzados dentro de este estado. La única forma de hacer esto es por medio de un movimiento de clase de protestantes y católicos unidos, superando sus divisiones y prejuicios.



Irak y la resistencia



En Irak existe una situación muy complicada debido a la ocupación del país. Principalmente por Estados Unidos y por Inglaterra. Existen grandes problemas con la ‘coalición’. Existen grandes divisiones étnicas y religiosas, así como políticas. El Partido Baas tiene sus raíces en la población Sunita, pero no era un partido religioso, era completamente secular, y está jugando un papel primordial en la resistencia. Los partidos Chiítas están en el gobierno pero no quieren que continúe la ocupación. Es una situación muy compleja. Hay una clase de resistencia guerrillera. Hay también a veces luchas de clases, pero muchos choques entre los Sunni y los Chiítas. Así que tenemos la lucha contra la ocupación y la lucha entre los diferentes grupos étnicos y religiosos. A diferencia del SWP, en su propaganda ustedes nunca han dicho apoyar la resistencia, críticamente o de alguna otra forma.

No, nosotros hemos dicho que apoyamos la Resistencia de la población de Irak en contra de la ocupación, pero, debido a la situación, no podemos dar carta blanca de apoyo a todas las acciones y organizaciones que dicen liderar la resistencia. Describir como confusa la situación en Irak es quedarse corto. En la prensa británica hoy, indicaron que el nivel de tortura es ahora peor que bajo el régimen de Saddam Hussein. El libro titulado República del Miedo puede ser ahora aplicado a la situación en Irak, en las cámaras de tortura de los ocupantes, pero también en las del gobierno. Es una catástrofe absoluta. Es una situación que pudo predecirse, y nosotros la predijimos, porque advertimos que la situación en Irak era mas complicada que la simplista posición presentada por el imperialismo, por Blair y por Bush, pero también, desafortunadamente, por otros en la izquierda, como el SWP.



Irak esta dividido. Como dice, en diferentes grupos étnicos y religiosos: Chiítas, Sunitas, Kurdos, Turcos –la mayoría de los cristianos ha huido debido a la persecución. La sociedad está llegando a una guerra civil. Nosotros advertimos esto, aún antes de que la guerra de Irak comenzara. Dijimos que Bush entraría a una situación tipo Vietnam[1]. En las áreas Sunni hay una resistencia nacionalista árabe en contra del imperialismo norteamericano, principalmente en el medio de Irak y otras áreas aisladas. Esta compuesta, hasta donde podemos ver desde fuera, de elementos del partido Baas, ex-oficiales del ejercito, gente común, trabajadores y campesinos opuestos a la ocupación, que ahora es rechazada abrumadoramente, especialmente por los cinco millones de Sunitas. Además están los jihadistas, que son una minoría hasta donde podemos ver, y que son tolerados por partes de la resistencia, pero no apoyados o bien vistos debido a sus métodos: decapitamientos, bombas suicidas indiscriminadamente. Asesinatos sectarios, etc.



La Resistencia Sunita por si misma no puede desalojar al imperialismo porque es una minoría en Irak. Puede causar dificultades deteniendo a las tropas en una ocupación larga y sangrienta. Los Chiítas se oponían a Saddam porque el los persiguió y utilizó el terror estatal para mantener Irak unido. Esto vino después de aplastar a la izquierda y los movimientos de trabajadores. Él mantuvo la tapa sobre las divisiones religiosas y nacionales en Irak. Pero ahora la tapa se ha levantado y una caja de Pandora se ha abierto, produciendo una catástrofe. La relación entre los diferentes grupos es confusa pero una guerra sectaria está en camino.



¿Cuáles son las probables perspectivas para Irak? Secciones de la clase dominante americana están diciendo ahora que es una guerra inganable. No hay posibilidad de una victoria militar en Irak. Pero ¿cuál es la alternativa? Una cosa es entrar al atolladero, otra es salir de él. Esta tarea es casi imposible. Lo que tenemos en Irak es un número de alternativas ‘menos malas’ en lo que concierne al imperialismo norteamericano. No hay alternativa fácil. Se ha instado a los Estados Unidos a entregar el poder a los partidos burgueses Chiítas. Nosotros no estamos de acuerdo con el SWP sobre que él partido de al-Sadr representa un ala radical de las políticas Chiítas. En una etapa, urgió una especie de colaboración entre la resistencia Sunita y la Chiíta, pero eso se rompió y ahora el conflicto religiosos se ha enraizado.



La perspectiva general de los estados Unidos antes de la invasión era entregar el poder, a Chalabi o algún otro, esperar lo mejor y retirar sus 110 bases de Irak. Ellos fueron a Irak por sus reservas petroleras y no se rendirán fácilmente. Si los Estados Unidos se retiran de Irak sin que haya una fuerza independiente de clase trabajadora en su lugar, las consecuencias para el resto del Medio Oriente serán serias. Existe una ‘arco Chiíta”, con la mayoría de la población Chiíta localizada en Irán, Irak, Siria, Líbano, y partes de Arabia Saudita –donde los Chiítas viven en las áreas en donde están localizados los pozos petroleros - y los estados del Golfo. En algunos estados los Chiítas son la mayoría. Si Irak se fractura sobre bases religiosas, esto tendrá enormes repercusiones en todo el Medio Oriente. La población de Irak debería decidir su propio destino[2].



Apoyamos la Resistencia nacionalista legítima, del pueblo de Irak en contra del imperialismo. No damos apoyo incondicional a ninguna organización en Iraq. La clase trabajadora quiere conocer cuál es su programa y sus políticas, si están dispuestos a llegar a los otros grupos religiosos y étnicos sobre una base de clase. Nosotros sugerimos a los trabajadores iraquíes la idea de las milicias mixtas, de Chiítas y Sunitas, ahora la situación parece estar muy polarizada. Si en realidad las milicias son una posibilidad, tenemos que ver, pero tenemos que sugerir una salida en las líneas de la unidad de clase. Estamos a favor del retiro de tropas de Iraq. Pero en esta diferente situación el retiro no resolverá automáticamente la situación. Es una situación complicada. Tenemos que encontrar la hebra, una hebra socialista y de clase, que pueda alcanzar a los mejores trabajadores.



Al momento, la lucha de clase esta torcida por esta pesadilla sectaria. Ha habido algunas huelgas entre los trabajadores petroleros. Ha habido huelgas de trabajadores en el norte. Tenemos que apoyar esta planta tierna, especialmente a aquellos trabajadores que se han resistido a la privatización y así sucesivamente. Al mismo tiempo, tenemos que presentar una alternativa política, una alternativa política general, que debe incluir la demanda por el retiro de todas las tropas extranjeras; por una confederación socialista, democrática de Irak con derecho de autodeterminación para las áreas Kurdas, las Sunitas y las Chiítas si es necesario; oposición al programa de privatización; apoyo a los trabajadores en huelga. Pero no es la situación mas favorable en este momento para la lucha de clases y el socialismo.



Vietnam e Irak



He leído tus libros sobre Vietnam y el subtitulo es ‘las lecciones para el día de hoy’. Cuándo la guerra empezó, mucha gente creyó que la situación en Irak era similar a la de Vietnam. Yo siempre pensé que había grandes diferencias. En Vietnam hubo una típica guerra de liberación, con el apoyo de una gran potencia (URSS) mientras que en Irak la situación económica global es mucho peor que en tiempos de Vietnam. ¿Cuáles son las lecciones para el día de hoy?



Yo escribí el libro sobre Vietnam en la víspera de la Guerra de Irak. Hay lecciones generales pero creo, paradójicamente, que las lecciones sobre Vietnam se aplican más en esta etapa a El Líbano que a Irak. En El Líbano vimos, que en una guerra ‘asimétrica’, un gran poder militar con grandes ventajas de personal y armas no pudo derrotar un movimiento de resistencia nacional indígena, que es en lo que Hezbolla se ha convertido. Tal fuerza no ha existido hasta ahora en Irak –pero existió en El Líbano, al menos temporalmente. Hezbollah unió a los diferentes grupos religiosos frente a la resistencia a la clase dominante Israelí y las FDI. En Irak no existe tal organización, capaz de actuar de esa forma.



Al principio de la Guerra de Irak, aunque vimos las divisiones étnicas y religiosas, nadie podía predecir lo que ocurriría. Dijimos que un elemento de la guerra de Vietnam podría desarrollarse. Aún si el imperialismo norteamericano o algún otro gobierno decidiera retirarse de las provincias centrales de Irak –por ejemplo, un general norteamericano sugirió recientemente que las tropas debiesen retirarse e instalarse en las áreas Kurdas- aún dejarían el problema de los cinco millones de Sunitas que se resistirán tanto a un gobierno dominado por los Chiítas, como al imperialismo norteamericano. El ejemplo anterior que dimos de Irlanda del Norte mostró que aún cuando ellos disfrutaron el apoyo solo de una minoría, el IRA no pudo ser derrotado militarmente por el imperialismo británico. Hubo una guerra durante 30 años. La misma lección se aplica en lo que concierne a los Sunitas actualmente. Así que este es uno de los elementos de las lecciones de Vietnam.



Las lecciones de la Guerra de Vietnam han sido justificadas en Irak en el sentido de que el estado de ánimo de la población Norteamericana después de Vietnam era ‘nunca nos volveremos a involucrar en una guerra extranjera, especialmente en contra de una fuerza guerrillera o de resistencia nacionalista’. La mayoría de la población americana ahora dice que la guerra fue un error y que Estados Unidos debe de salir del Medio Oriente. Tenemos incluso sectores de la clase dominante americana, como el antiguo embajador de Croacia, Peter Galbraith, diciendo simplemente que Estados Unidos debe evacuar sus fuerzas de Irak. También, en relación a Afganistán, ahora hay un sector de la burguesía británica que dice ‘salgan de Afganistán’. Cuándo el Imperio Británico existía no fue posible derrotar a los afganos, los rusos no pudieron derrotar a los afganos con 150,000 tropas. ¿Qué oportunidad tienen las fuerzas de la NATO con 25,000 tropas, aún teniendo en cuenta el barbarismo medieval del talibán? En ese sentido, las lecciones de Vietnam se aplican a Afganistán e Irak. Por otro lado, no se aplican por completo debido a que no existe en Irak un movimiento de resistencia nacional unificado con apoyo de la mayoría de la población.



Asia Central



Irak está también en el centro del Medio Oriente y Asia Central, entre potencias grandes y locales luchando por el control. Está la cuestión de Afganistán, que va cada vez peor. Es un país pobre. Esta la cuestión de Pakistán. En el otro lado está Kazajstán, rico en recursos naturales, Uzbekistán, en donde hubo una rebelión el año pasado. Desde Europa vemos la situación de Irak como más conectada al Medio Oriente pero queremos ver sus conexiones con Asia Central.



La relación entre la situación del Medio Oriente y de Asia Central, desde el punto de vista del capitalismo e imperialismo mundial, es muy simple. Es el petróleo. La única razón para la invasión de Irak, a pesar de todos los intentos de encubrirlo, era que Irak es la segunda reserva mundial de petróleo en el mundo. Si capturan el petróleo de Irak, Cheney, Wolfwitz y otros dicen que reducirán el precio mundial del petróleo a $6 el barril. La energía juega un papel clave en el capitalismo. El aumento del precio del petróleo en 1974-75 fue el disparador de la crisis económica mundial de ese período, uno de los factores al menos. El aumento del precio del petróleo a $70 o $80 por barril aún no ha desencadenado una crisis. Pero si Irán es bombardeado, eso podría bloquear el estrecho de Hormuz lo que podría incrementar el precio del petróleo a $100 o incluso a $150 el barril lo que tendría un efecto colosal en el mundo capitalista. Así que el petróleo es un factor de conexión.



Hay un asunto geopolítico aquí también, en el sentido de que después del 11 de septiembre el imperialismo norteamericano ha tratado de extender sus operaciones estableciendo una base firme en Irak. Ellos también han tratado de extender sus influencias dentro de las antiguas esferas de influencia del Estalinismo Ruso en Asia Central. El Mar Caspio es obviamente una área importante tan solo por su rico potencial energético. Pakistán es crucial para la ‘guerra contra el terrorismo’. El Presidente Musharraf ha revelado que Richard Armitage, quien presuntamente era un ‘liberal’ en el régimen de Bush, un partidario de Colin Powell, dijo a Musharraf después del 11 de septiembre que el no estaba de acuerdo en hacer una guerra contra los Talibanes en Afganistán y permitir que Pakistán fuese usado como base para esto, ¡Los Estados Unidos harían retroceder a Pakistán a la Edad de Piedra! Musharraf está diciendo esto ahora porque Bush no es popular y esta viendo hacia el futuro. Pakistán es también un importante factor geopolítico, no solo para los Estados Unidos y el imperialismo Occidental, si no que también China está tratando de establecer una esfera de influencia. China está tratando de crear un contrapeso a la OTAN por medio de Organización de Co-operación de Shangai, una OTAN asiática. Está tratando de agrupar a las naciones capitalistas asiáticas como contrapeso a Estados Unidos e incluso está vinculando a Rusia.

Hay otro factor que tal vez no este incluido en su pregunta pero que es importante y son las ramificaciones de las luchas en Irak y el Medio Oriente en general, y en Asia Central en la cuestión del Islam y lo que es llamado ‘fundamentalismo islámico’. Nosotros llamamos a este fenómeno ‘Islamismo político de derecha’. En Hezbollah, esta apareciendo un elemento de islamismo ‘radical’, pero no debe de ser exagerado. No se acerca a las ideas radicales islámicas de tiempos del movimiento de Khomeini en la revolución iraní, con sus demandas de una ‘república de los pobres’. Ahmadi-Nejad es un populista y actualmente hace un poco de eco a las metas originales de la Revolución de Irán. Su populismo radical involucra apoyo a los pobres y criticas a las 1,000 familias que controlan Irán. Pero al mismo tiempo, el régimen tiene una política represiva hacia la clase trabajadora, aplastando la huelga de trabajadores de autobuses de Teherán, oponiéndose a los derechos democráticos en general. En la cuestión de las mujeres, es ambivalente. Por ejemplo, está a favor de que a las mujeres se les permita atender a juegos de football, pero no las libera de la imposición del chador. Así que la cuestión de la derecha del Islam político tiene ingerencia en Asia Central.



Bob Labi: “Una de las cuestiones clave en este momento es que no existe un movimiento independiente de los trabajadores en Irak. La situación es muy difícil. ¿Dónde están las fuerzas reales desde las que comenzar? Obviamente, el imperialismo estadounidense es el principal responsable de lo que ha ocurrido en Irak, con la invasión y la guerra. Pero tampoco ha de olvidarse el fracaso del movimiento obrero como resultado de las políticas de los estalinistas. Esto condujo a la derrota del movimiento obrero iraquí. El enorme oportunismo del Partido Comunista en relación con el movimiento del Partido Baas llevó, primero, a la decapitación del movimiento obrero y, luego, a su destrucción. Creo que ésa es una cuestión importante. Si bien cada país es único, en otros países el movimiento obrero ha afrontado situaciones similares. Si el movimiento obrero no es capaz de desempeñar un papel independiente, será inevitable no sólo la derrota del movimiento obrero sino también la desintegración, el desmembramiento de países, y el desarrollo de conflictos sectarios.



Además, por otro lado, éste es uno de los factores que propician el desarrollo del islamismo político de derecha. En muchos de estos países, ha sido el fracaso del movimiento obrero y, en algunos países árabes, el fracaso de los movimientos nacionalistas burgueses, el importante telón de fondo. No se trata sólo de un asunto histórico, sino que también se puede aplicar al futuro, en diferentes formas, de otros países – la cuestión de qué hace realmente el movimiento obrero. Desde el punto de vista del CIT, en India o en Nigeria, por ejemplo, se dan estados plurinacionales o multiétnicos que podrían fracturarse. Pero el futuro de esos estados particulares depende de lo que suceda en el movimiento obrero y en las luchas futuras. Si el movimiento obrero falla en estos países, puede que veamos la ruptura – cada caso es diferente – a lo largo de líneas nacionales o religiosas. En Nigeria, miles de personas han sido asesinadas en enfrentamientos entre musulmanes y cristianos. Aún no ha ocurrido en las grandes ciudades, pero el aviso está ahí.”


Capítulo 5: La revolución permanente hoy

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Nos habla de las nuevas políticas del imperialismo, de los problemas nacionales y étnicos, de la cuestión de los derechos democráticos, de los problemas de la lucha por el socialismo en diversos países, incluidos los países semicoloniales. La última evolución de la teoría de la revolución permanente se produjo en los años veinte del siglo pasado, en las polémicas con la Komintern. Pero la Komintern era una fuerza de masas en el panorama internacional, la clase obrera era fuerte y, al comienzo de la década, había tenido lugar la conferencia de Baku, donde la Tercera Internacional no sólo formuló un análisis de la situación sino también una estrategia para alternativas políticas coloniales y semicoloniales. Hoy nos encontramos con que la presencia de socialistas y marxistas revolucionarios es débil en la clase trabajadora. ¿Cómo podrían funcionar las políticas de la revolución permanente? ¿Cómo se puede contestar a las cuestiones políticas y aplicar el socialismo como alternativa al terrorismo? En general, es una cuestión de políticas. ¿Cómo se transforma la lucha contra el terrorismo? A principios del siglo XX existía una Internacional fuerte con secciones grandes. En los años veinte y treinta, teníamos una Internacional degenerada. Hoy la situación es muy diferente. ¿Cómo funciona la revolución permanente a día de hoy?



La teoría de la revolución permanente tiene más de 100 años. En un libro publicado recientemente, se recoge un debate entre distintos marxistas académicos acerca de esta teoría, en apoyo a las ideas de Trotsky, pero, en mi opinión, aplicado de forma muy general y abstracta a circunstancias que no se corresponden con lo que Trotsky estaba queriendo decir. La teoría de la revolución permanente se refiere, en realidad, a la revolución en un país subdesarrollado con tareas precapitalistas aún por completar. La revolución democrático-burguesa en el mundo neocolonial no puede llevarse a cabo completamente sin que el proletariado lidere a las masas de pobres y campesinos. Una vez ha alcanzado el poder, el proletariado ha de proseguir con las tareas socialistas de la revolución, tanto en el plano nacional como internacional. Esa teoría, en nuestra opinión, es aplicable hoy en día al mundo subdesarrollado. Podría decirse que, incluso en algunos países semidesarrollados, existe un elemento de la revolución democrático-burguesa que aún no se ha llevado a cabo; por ejemplo, en lo tocante a la cuestión nacional, de la que hablábamos antes. Esta tarea – la solución de la cuestión nacional – sólo puede comprenderse y consumarse mediante la aplicación de la teoría de la revolución permanente.



Debido a la ausencia de un polo de atracción de clase obrera revolucionaria, poderosa y fuerte, en el período posterior a 1945, se ratificó la teoría de la revolución permanente, por ejemplo, en los casos de China y Cuba, pero de una forma caricaturizada, no según el esquema clásico establecido por Trotsky. Esto también es muy aplicable al mundo neocolonial de hoy. La teoría de las etapas, defendida originalmente por los mencheviques, luego por los estalinistas, y actualmente por una variedad de organizaciones del mundo neocolonial, entra en conflicto con la idea y el programa de la revolución permanente.



Esta sigue conservando su validez en países como Sri Lanka, donde la revolución democrático-burguesa todavía no se ha llevado a término, en lo referente a la cuestión nacional, por ejemplo. Nigeria es un poco diferente porque, en materia territorial, existen, no ya elementos precapitalistas, sino tribales, que son pre-feudales, así como elementos feudales en la agricultura. En Nigeria, tenemos la esencial y explosiva cuestión nacional. La clase trabajadora es la única capaz de resolverla, y esto es un asunto programático. Es un problema enorme en Nigeria, y las cuestiones religiosas y étnicas son también muy complicadas. Todos estos problemas sólo pueden resolverse no partiendo de este o de aquel grupo étnico, sino con la clase obrera en general actuando como movilizadora de las masas campesinas y rurales. Ésta es la idea clásica de la revolución permanente en el mundo subdesarrollado.



En Sri Lanka se cuenta con la poderosísima tradición histórica del partido Lanka Sama Samaja Party (LSSP). Junto con Bolivia y Vietnam antes de 1945, éste es un excelente ejemplo de un partido trotskista capaz de implantarse en la clase obrera y, a su vez, afectar a la población rural. El LSSP fue el primer partido fundado en Sri Lanka, ¡no sólo el primer partido de trabajadores! El Partido de la Unidad Nacional (UNP) y el Partido de la Libertad de Sri Lanka llegaron más tarde. El LSSP halló un gran eco entre la clase trabajadora. No comenzó en las áreas rurales sino entre la clase obrera, y recabó una respuesta en las áreas rurales; siempre tuvo un apoyo entre los granjeros y campesinos. En 1953, organizó un movimiento en las ciudades, una huelga general complementada por un movimiento en las áreas rurales mediante el hartal, una forma de lucha importada de India que abarca toda la isla. Esto fue un clásico ejemplo de la revolución permanente en acción. Marx escribió sobre un movimiento de la clase obrera, proletario, en las ciudades, complementado por la ‘segunda edición’ de la Guerra de los Campesinos (de Alemania en el S. XVI). El hartal fue una huelga de los obreros y campesinos de toda la isla, aunque por el tiempo limitado de un día. Este magnífico movimiento preparó el terreno para la derrota electoral del UNP en 1956.



Las revoluciones en China, Cuba y Vietnam fueron ejemplos de la teoría de la revolución permanente, no en su forma clásica, sino en una versión distorsionada. La esencia de la teoría de Trotsky de la revolución permanente no consistía únicamente en que la burguesía no podría acometer las tareas de la revolución democrático-burguesa. La clase obrera podría resolver esas tareas, pero sólo un partido revolucionario consciente, como los bolcheviques, sería capaz de liderar a la nación, es decir, a la mayoría de los trabajadores y los campesinos, en la realización de las tareas democrático-burguesas, y proseguir con las tareas internacionales, planteando la cuestión del socialismo a escala internacional. El eslogan original de Lenin rezaba ‘dictadura democrática del proletariado y los campesinos’. No estaba seguro sobre quién dominaría en la alianza, el campesinado o la clase obrera. Sin embargo, en sus Tesis de Abril, publicadas en abril de 1917, manifestó definitivamente su coincidencia con la postura de Trotsky. Pero incluso su teoría previa explicaba, en efecto, que la ‘dictadura democrática’ provocaría una revolución internacional que, a su vez, vendría en apoyo de la Revolución Rusa.



En China, la revolución clásica de la clase obrera de 1925-27 fracasó por culpa del papel de Stalin y sus simpatizantes chinos. Las guerrillas de Mao Zedong en el campo fueron el eco de esa derrota. El ‘Partido Comunista’ liderado por Mao, tal como se acepta ahora de modo generalizado, no era una fuerza bolchevique o marxista consciente. Se trataba, en realidad, de un ejército de campesinos al estilo de China, donde ejércitos campesinos habían luchado, derrocado a los terratenientes, entrado en las ciudades y creado una nueva dinastía. Por tanto, el ciclo empezaba de nuevo sin que se hubieran resuelto los problemas subyacentes. En China, entre los años 1927 y 1944, y luego hasta 1949, el latifundio y el capitalismo chino habían mostrado su total bancarrota bajo Chiang Kai-shek. Rendida ante el imperialismo japonés, China se dividió en los feudos de los diferentes señores de la guerra y no había salida hacia adelante. Entonces fue cuando este ejército campesino de ex-comunistas tomó el poder – utilizaban la terminología del marxismo pero no seguían la tradición de Lenin, Trotsky y los bolcheviques, una fuerza obrera consciente.



Existe un gran debate entre los sinólogos, incluso entre aquéllos con tendencias trotskistas, en el que algunos sostienen que los trotskistas cometieron un error en China. Tenían que haberse ido al campo y unirse a Mao. Yo no estoy de acuerdo con esa opinión. Históricamente, el acercamiento al campesinado por parte de los marxistas se realiza, en primer lugar, mediante el apoyo en el seno de la clase obrera. Porque la clase obrera está ligada al campesinado; así es como encuentra un puente a las masas rurales. Ésa fue la postura de Lenin y Trotsky en la Revolución Rusa. Trotsky decía que el ‘Ejército Rojo’ de Mao era un ejército campesino. Vimos la mentalidad de un ejército campesino en la Revolución Rusa y en la guerra civil. Makhno y las milicias anarquistas, que se quedaron entre los Rojos y los Blancos, eran hostiles a los Blancos porque representaban a los terratenientes. Pero también se enfrentaron a los Rojos porque representaban a la “ciudad” y la clase obrera, y eran percibidos como una amenaza para los campesinos, especialmente para los campesinos ricos.


Trotsky planteó una cuestión en relación a China: ¿no sería lo más probable que, si Mao ganase y entrase en las ciudades, entonces su Ejército Rojo podría entrar en colisión con la clase obrera, que podría empezar a levantarse y formar sus propias organizaciones, con soviets y demás, como hicieron entre 1925 y 1927? Trotsky era muy perspicaz, porque cuando Mao estaba a punto de entrar en las ciudades, el Ejército Rojo imprimió panfletos en los que exhortaba a que nadie hiciera huelga – quien tomara una postura independiente se toparía con la represión. Esto fue un típico liderazgo bonapartista basado en un ejército campesino, con un temor expreso al movimiento independiente de la clase obrera. No hubo ninguna verdadera convocatoria comunista, trotskista o marxista para llamar a la clase obrera a apoyar a los campesinos.



Trotsky previó que el Ejército Rojo podría entrar en las ciudades, colisionar con la clase obrera, y, en tales circunstancias, se formaría una nueva dinastía y el ciclo comenzaría otra vez desde el principio. Pero no ocurrió de ese modo. A causa de la quiebra de los terratenientes y el capitalismo, existía un enorme vacío. Mao entró en las ciudades e hizo equilibrios entre las diferentes clases. Inicialmente, no se pronunció por un estado ‘socialista’ o un estado de los trabajadores, ni nada parecido. De hecho, él hablaba de una ‘democracia nacional’, que incluyera a sectores de la burguesía nacional. Chiang Kai-shek, su ejército, los capitalistas y los terratenientes huyeron. No había ninguna otra fuerza armada, y Mao seguía moviéndose entre las clases. Mao empezó donde Stalin había terminado al crear desde el principio un estado estalinista. Prosiguió, durante un período, con la liquidación del latifundio, comenzó a tomar la industria, y creó un estado de obreros que estaba ‘deformado’ desde el principio. No había soviets u otros elementos de democracia obrera. Sin embargo, esto era un ejemplo de la revolución permanente, pero caricaturizado. De manera similar, el estalinismo hizo lo mismo, en cierta forma, en Europa del Este, aunque con algunas diferencias importantes. Se creó un estado estalinista desde el principio. Esto significaba una economía planificada pero con un régimen unipartidista. Los trotskistas en China fueron encarcelados -algunos permanecieron en prisión 20 ó 30 años-, pero la Revolución China fue una corroboración de la teoría de la revolución permanente, en el sentido de que el latifundio y el capitalismo en el mundo neocolonial no pueden solucionar los problemas de la revolución democrático-burguesa, ni siquiera en la era del imperialismo.



En algunos países, como Japón, la revolución democrático-burguesa se ejecutó desde arriba bajo la ocupación imperialista. En Japón, el general estadounidense MacArthur llevó a cabo una reforma agraria que acabó con los restos del feudalismo. Esto se hizo con el objetivo de desarrollar a Japón como bastión contra el estalinismo chino. Lo mismo ocurrió en Taiwán. Chiang Kai-shek no pudo llevar a cabo la reforma agraria en China, dependiendo como dependía de los terratenientes, pero en Taiwán expropió a los terratenientes y capitalistas locales taiwaneses, y en el proceso sentó la base de una estructura capitalista desarrollada.



La teoría de la revolución permanente se volvió a ratificar en el caso de Vietnam. Aquí se trató de una clara lucha de liberación nacional basada en el campesinado, pero, de nuevo, ¿por qué desembocó en una revolución social? Porque no había salida hacia delante sobre la base del capitalismo en Vietnam. Cuando el Frente de Liberación Nacional – el Vietcong – llegó al poder, se reunificaron el Norte y el Sur. Sacaron adelante la reforma agraria, establecieron un estado obrero. Sin embargo, más tarde, el nuevo régimen empezó a introducir elementos del capitalismo en Vietnam. De cualquier modo, en un primer momento, se materializó la teoría de la revolución permanente, pero de una forma distorsionada.



Cuba fue un caso similar, pero ligeramente diferente debido a los orígenes de la Revolución Cubana. No voy a entrar ahora en todos los detalles, ya que lo hemos hecho en nuestro libro. Cuando Fidel Castro y Ernesto Guevara se hicieron con el poder, al contrario de lo que él dice hoy, Castro no era un marxista. Su modelo era Estados Unidos. ¡Luego ha dicho que esto era una maniobra! Que era para confundir al imperialismo estadounidense. El Che Guevara tenía una tradición de partido comunista, y también Raúl Castro, pero no Fidel Castro. Inicialmente, la revolución se basó en la guerra de guerrillas de un reducido grupo. Las guerrillas no eran un movimiento de la clase trabajadora; se sustentaban en las masas rurales. Solamente una vez que la Revolución Cubana hubo triunfado, en el sentido de que Batista ya estaba huyendo, las masas de La Habana organizaron una huelga general. Fue un ‘estado obrero deformado’ de lo más peculiar, en el sentido de que estaba, al principio, fuera de la tradición estalinista, lo cual no fue el caso de Mao. Cuba era un desarrollo completamente nuevo. Había elementos de control obrero, y Castro y Guevara gozaban de una enorme popularidad. Derivaron, poco a poco, hacia la expropiación del capitalismo cubano y el imperialismo estadounidense.



Sudáfrica

En los años setenta y ochenta, la izquierda revolucionaria en general decía que sólo había una salida para Sudáfrica. Se daban las mejores condiciones para ratificar la revolución permanente. Luego, el proceso no confirmó esta teoría. ¿Cómo explicas esta típica situación para la ratificación de la revolución permanente?



Era correcto decir en las décadas de los setenta y ochenta que en Sudáfrica los objetivos democráticos – una persona, un voto, etc. – eran demandas revolucionarias en el contexto del apartheid. Sólo se podían alcanzar mediante la aplicación de la teoría de la revolución permanente, una revolución socialista. La clase trabajadora negra, si se movilizaba en torno a un programa revolucionario mediante un levantamiento, aplastaría al régimen de apartheid, concedería derechos democráticos y pasaría a abordar a las tareas de la revolución socialista, no sólo en Sudáfrica, sino en todo el continente africano. Ésa era una valoración correcta de esta teoría, pero se trata, una vez más, de una cuestión del cambio de circunstancias en los factores políticos mundiales. En el pasado, el régimen sudafricano había renunciado a rendirse ante la presión del imperialismo. Harold Macmillan, el ex primer ministro británico, pronunció su famoso discurso sobre los “vientos de cambio” en Ciudad del Cabo en 1959. Esto fue un aviso a los regímenes de la minoría blanca de que tendrían que ceder y retirarse a la vista de una masiva resistencia africana ante ellos.



Pero se negaron a hacer caso del consejo de Macmillan y se dispusieron a atarse los machos. Introdujeron más medidas discriminatorias y dictatoriales contra las masas africanas negras, los ‘coloureds’ (mestizos) y sus simpatizantes entre la población blanca. Esto significaba que el ANC se vería forzado, bajo la presión, a liderar la revolución o a escindirse en el proceso y dar lugar a un ala revolucionaria. Ésa era la perspectiva general que nosotros planteábamos. De hecho, se produjo un debate general en nuestras filas por aquel entonces cuando alguien de nuestra organización sudafricana defendió que podría darse una reforma democrática desde arriba por parte de alguien como Buthelezi, que recibiría el poder de la élite capitalista blanca, y que abriría las puertas a una forma de capitalismo truncado, estrangulado, con un rostro negro a su cabeza. En realidad, el poder permanecería en las manos de los blancos. Descartamos esa posibilidad en los años setenta y ochenta.



Pero se produjeron grandes cambios de fondo en los ochenta, y esos cambios llevaron al colapso del estalinismo y al abandono de la fraseología revolucionaria o incluso cuasi-revolucionaria por parte del estalinismo. Por ejemplo, el estalinismo ruso de los años sesenta apoyó a Cuba, sin lo cual el régimen cubano no habría durado más de algunos meses. Dependía del petróleo de Rusia. En el caso posterior de Nicaragua, sin embargo, ejercieron conscientemente presión sobre los sandinistas para que no rompieran con el capitalismo, y lo mismo hizo Castro. Lo mismo ocurrió en Ghana con Rawlings. La aceptación de los resultados de una revolución, como con Cuba, por parte de los estados estalinistas era un lujo muy caro que ya no estaban preparados a permitirse.



También se hizo evidente en la década de los ochenta, por parte de un sector de la burocracia, de un movimiento de retorno al capitalismo. Con el derrumbamiento de la Unión Soviética, aquellas tendencias se magnificaron. Mandela y el ala burguesa del ANC se fueron hacia la derecha. El Congreso de los Sindicatos Sudafricanos (COSATU) había surgido como un sindicato revolucionario – amandla! (poder) – y nosotros colaboramos en su formación. Era una amenaza revolucionaria. Podríamos dar muchos ejemplos de trabajadores africanos hablando sobre la revolución, sobre la necesidad de ‘matar’ a los líderes sindicales que no estaban preparados para respaldar la revolución. Ésa era la reacción natural de los trabajadores africanos en la clandestinidad, especialmente en la minería. Era una lucha hasta el final. Era socialismo y la revolución; era el caso especialmente de la gente joven.


Pero la situación cambió con el colapso del estalinismo y el reconocimiento por parte del régimen blanco liderado por De Klerk de que podrían abrirse desde arriba y tal vez convenir un pacto de poder con el ANC. Los intereses económicos fundamentales del capitalismo no se verían amenazados debido al giro a la derecha de la cúpula del ANC bajo la presión del colapso del estalinismo y también la liberación de Mandela. Mandela tuvo largas conversaciones antes de ser liberado, en las que, obviamente, se le allanó el terreno para que desempeñara este papel. En realidad, para traicionar a la revolución.

África

Bob Labi: “Creo que hay algo más. La revolución permanente implica un análisis de por qué estos países, especialmente en África y partes de Asia y Latinoamérica, no están desarrollados. ¿Por qué en partes de África la sociedad está, de hecho, yendo hacia atrás? ¿Por qué los movimientos que han existido y evolucionado, tanto los movimientos obreros en algunos países como incluso algunos de los movimientos nacionalistas burgueses, han fracasado en la consecución de los objetivos? Esto se puede explicar en términos de las condiciones objetivas que hacen necesaria la revolución permanente, y también por el hecho de que las diferentes organizaciones no hayan conseguido tener ningún tipo de programa para llevar a cabo la revolución. En vez de esto, proponen distintas versiones de la ‘teoría de las etapas’.



“Bien, no sólo es una cuestión del programa que es necesario; también es el análisis que explica por qué los países no se desarrollan. Podemos dar el ejemplo de Nigeria. ¿Por qué Nigeria, un país de unos 120-130 millones de personas, con una cantidad ingente de recursos naturales y riqueza, no se está desarrollando y, en realidad, va para atrás? Se puede explicar por el control del imperialismo y también la debilidad del capitalismo local. ¿Cómo se rompe con eso? En un país como Nigeria, existe una clase obrera potencialmente poderosa, pero no ha sido capaz de alcanzar sus objetivos.

“Como hemos estado diciendo, las condiciones cambian constantemente. En los años noventa, con el desarrollo de los Tigres Asiáticos, se produjo un debate en diferentes países del mundo neocolonial: ¿podrían convertirse en tigres también ellos? Hasta cierto punto, la crisis de finales de los noventa puso fin a ese debate. Pero ahora, con el desarrollo de China y, en cierta medida, de India, la cuestión que se plantean algunos países es la de si podrían seguir el camino chino. Es una nueva versión de la discusión sobre los Tigres Asiáticos. ¿Es posible que un país africano se desarrolle como China? Éste es un debate que ahora está teniendo lugar en India. ¿Se puede desarrollar India del mismo modo que lo ha hecho China? Son cosas que tenemos que considerar, y no estamos cerrando los ojos a los acontecimientos que están teniendo lugar, sino viendo lo dependientes que son de las evoluciones de la economía mundial y también de la relación de fuerzas entre las distintas potencias imperialistas.



“En África, que es un caso especial, la cuestión de China no siempre es atractiva, sino que puede ser lo contrario en algunos sectores de las masas. En Nigeria hay una creciente explosión de ira contra China, que se ve como un país que viene y se lleva los recursos. Al mismo tiempo, están cerrándose empresas africanas locales como resultado de la competencia desde China. También se da un componente racial que descubrí cuando estuve en Nigeria el año pasado. Los trabajadores creen que los patrones chinos son peores que los occidentales porque son más brutales. Me sorprendió la hostilidad, no sólo de los miembros del CIT, sino de muchos otros trabajadores, hacia los patrones chinos. Consideraban que eran mucho peores que los europeos, porque los europeos, al menos, reconocen los sindicatos simbólicos. Los chinos ni se molestan; si los trabajadores luchan, mandan inmediatamente a la policía.”



La revolución permanente puede ser ratificada por efecto con la victoria de la clase trabajadora en Rusia, pero también por defecto con el fracaso de las revoluciones: en China, entre 1925 y 27, y, en otras circunstancias, en el mundo neocolonial. Pero incluso en Sudáfrica, lo que vimos como resultado de que la clase trabajadora no aplicara conscientemente la revolución permanente mediante sus organizaciones, fue el aborto de un régimen. Tenemos una sociedad en la que algunos elementos de apartheid siguen existiendo en la discriminación, la vivienda, las divisiones incluso entre sectores de las masas africanas y mestizas. Sudáfrica experimentó una revolución descarrilada.

Conocimos a camaradas sudafricanos en los años ochenta, que charlaron con nosotros en nuestra sede de Londres – revolucionarios que participaban en las luchas del sindicato de mineros. Una de estos, Irene Charnley, es ahora una de las mujeres negras más ricas de Sudáfrica gracias a las oportunidades que se abrieron para una élite africana negra. Gente como Cyril Ramaphosa, un ex dirigente del sindicato de mineros y ahora un rico empresario, tiene copias de libros de Trotsky que le facilitaron miembros de nuestro partido cuando habían sido radicalizados por la revolución. Pero en la nueva situación que se abrió con la liberación de Mandela, se movieron a la derecha. Mandela estuvo siempre más en la derecha del ANC que en la izquierda. Esta gente, como resultado del “poder negro” para una élite, no para las masas, proporcionaron entonces cobertura al mismo sistema predominantemente capitalista en Sudáfrica. No obstante, el impulso y el potencial revolucionario están ahí, entre la clase obrera, y volverán a desatarse.


Capítulo 6: La Clase Trabajadora en la actualidad

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En los 90s, hubo un gran ataque ideológico de la burguesía ¡Diciendo que la clase obrera ya no existía! Este ataque ideológico fue el signo de un proceso real. Antes de que empezar el proceso de globalización, hubo un proceso de desindustrialización en muchos países. En Milán había 10 fábricas con 20,000 trabajadores, pero ya no hay ninguna. La concentración de trabajadores permitía la organización en sindicatos. Los problemas y dificultades que hemos tenido como revolucionarios, también entre los reformistas de izquierda, fueron el resultado de la desindustrialización y cambios en el capitalismo de los países de Europa Occidental. Ahora tenemos trabajadores en oficinas de 20 personas; hay una clase trabajadora diferente. La mayoría de la extrema izquierda antes, como Lutte Ouvrière en Francia, era de obreros. Los trabajadores industriales eran el contingente central de la clase obrera y de la revolución. ¿Qué opina de la transformación y el papel de la clase de trabajadores industriales?



Es indiscutible que el proceso de desindustrialización es común a través de Europa, Japón y los Estados Unidos, y aún en el mundo neocolonial en países como Brasil, en América Latina y África. Las fábricas han cerrado y la manufactura ha sido enviada a China, en donde la mano de obra es mas barata. Tenemos que ver este asunto desde un punto de vista internacional. El mundo de la clase obrera y la clase industrial trabajadora a escala mundial es aún clave, aunque los trabajadores industriales no estén necesariamente en los países ‘industrializados’. Es por eso que China, India y los países en donde ha habido cierto desarrollo son tan importantes. El envió de manufactura a fábricas en Europa Oriental y Rusia tendrá gran importancia en el próximo periodo, aunque la relocación no sea en la escala de China. Por supuesto, no todo el valor y la plus valía es creado por los trabajadores ‘industriales’ y no todos esos trabajadores residen en China y otras partes de Asia. Hay nuevas capas de la clase trabajadora que son también productivas y la clase trabajadora en general es aún dominante en Europa, los Estados Unidos y Japón. Pero la des-industrialización es una política conciente o semi-conciente por parte de la burguesía. Este fue particularmente el caso en Inglaterra, en donde el proceso de desindustrialización y el reemplazo de la industria capitalista por el capitalismo rentista, como Lenin lo llamó, ha ido mas lejos que en ningún otro lado, al menos en Europa. El decline de empleos en la manufactura o industria en Inglaterra es mucho mayor que, por ejemplo, en Alemania o Francia, y tal vez mas que en Italia. Los trabajadores industriales son un mayor porcentaje de la fuerza de trabajo en Italia que en Inglaterra, en donde solo hay 3.8 millones de trabajadores de la manufactura. Tenemos que incluir entre los trabajadores industriales a aquellos del transporte o industrias de extracción. Sin embargo, la clase obrera se ha encogido.



Thatcher siguió una política conciente de desindustrialización que tiene ciertas similitudes a la que siguió la burguesía francesa después de la Comuna de París. Después del susto de la Comuna de Paris, como notó Lenin, la burguesía francesa deliberadamente detuvo el desarrollo industrial en Francia y desarrollo un capitalismo rentista basado en las colonias. Exportó capital, extrajo la plus valía de las colonias pero detuvo el desarrollo industrial y, por lo tanto, al proletariado en Francia, debido a la amenaza social que suponía. Esto duró 100 años. Solamente en los diez años que De Gaulle estuvo en el poder se llevó a cabo una gran industrialización y las reservas de trabajo agrícola de Francia se utilizaron.



Hay un elemento de esto ahora en la conciencia de la burguesía de Europa Occidental para tratar de debilitar al proletariado relocalizando la industria, o amenazando con hacerlo. En algunos países ahora, la clase obrera industrial es la minoría dentro de la clase trabajadora, como es el caso de Inglaterra. La cantidad de autos producida en Inglaterra es básicamente la misma que en los 70s., pero es hecha por una fuerza laboral mucho menor y casi toda por compañías extranjeras. No hay industria automotriz doméstica en Inglaterra actualmente. Por otro lado, el proceso de neoliberalismo ha implicado que sectores de la fuerza laboral que no se consideraban anteriormente como partes de la clase trabajadora han sido proletarizadas. Funcionarios públicos en Inglaterra, maestros, trabajadores sociales y otros trabajadores de tal carácter han cambiado sus perspectivas. En Inglaterra, uno de los sindicatos más izquierdistas es el Sindicato de Servicios Públicos y Comerciales en el cuál el Partido Socialista tiene una gran influencia en el Comité Nacional Ejecutivo y en todos los niveles del Sindicato. Los maestros, actualmente, trabajan en escuelas que se están pareciendo a fábricas. Las escuelas eran colaborativas. Los maestros tenían una actitud vocacional. ¡Ya no! El director de una escuela es como el gerente de una fabrica, frecuentemente con la misma actitud brutal hacia la fuerza laboral. En un sentido amplio, en el lugar de trabajo ha habido una proletarización también desde el punto de vista social.



Por lo tanto, estamos tratando con una nueva clase trabajadora. Los trabajadores industriales y transportistas siguen siendo una parte muy importante de la clase trabajadora. Pero están complementados por nuevos sectores, oficinistas y otros. Aún cuando la clase de trabajadores industriales puede ser pequeña en numero, su peso especifico dentro de la industria es tan grande o mayor que en el pasado. Una de las mayores fuerzas laborales en Londres es la de los trabajadores del aeropuerto de Heathrow, con muchos grados pero condiciones bastante difíciles. Es una muy importante parte de la clase obrera londinense en la actualidad. Muchos son inmigrantes o lo fueron.



La clase Trabajadora no esta desapareciendo, sino tomando una forma diferente. Cada vez más, no es la clásica clase obrera de Marx o Engels, en Europa, Japón y los Estados Unidos. Pero la clase Trabajadora es la mayoría de la sociedad. En el pasado, la sociedad británica estaba muy proletarizada. Italia se proletarizó en el periodo después de 1945. Pero en el espacio de dos generaciones, una gran parte de la reserva laboral agrícola se cambió a la industria. Las masas fueron llevadas del Sur e incorporadas a la fuerza en grandes e inhumanas fábricas, en monótonos complejos de viviendas, en el proceso fueron radicalizadas y revolucionadas. Ahora, los trabajadores son sacados de las fábricas hacia otras ocupaciones. En Inglaterra, los trabajadores de la industria automovilística sacados de las fábricas consiguieron empleos en el sector de servicios, pero con la mitad del salario que tenían antes.



Hay muchos factores que están actuando para radicalizar, o potencialmente radicalizar, a la clase trabajadora. La clase obrera industrial es pequeña pero sin embargo puede ser crucial. Incluimos a los empleados ferrocarrileros entre la clase industrial trabajadora. El Sindicato Ferroviario, Marítimo y de Transporte puede parar a Londres por completo con una huelga de trenes del metro y ferrocarriles., lo que implica que tienen un gran peso específico. Pero los funcionarios públicos pueden también, por medio de una huelga, detener la maquinaria gubernamental. Está también la participación femenina quienes son ahora una mayoría dentro de la fuerza laboral en Inglaterra, lo que es un gran factor revolucionario potencial. Hay también nuevas cuestiones teóricas generales acerca de las teorías de Marx en el trabajo productivo y el no productivo. Yo creo que es un importante asunto teórico que tiene una cierta ingerencia en la situación mundial actual.


¿En donde se crea la mayoría de la plusvalía en el mundo capitalista actual? ¿Aún proviene de la industria en Europa, Japón y los Estados Unidos o ha sido transferido a China? ¿Qué significado tiene esto en el futuro? En este momento la ‘triada’ de Europa, Japón y Estados Unidos juntos, debido a su superioridad tecnológica, especialmente la de Estados Unidos, son capaces de relocalizar y extraer la plus valía de China y Europa Oriental. Esto es parcialmente usado por la triada para tratar de estabilizar sus bases domesticas. El capitalismo británico, por ejemplo, tiene un déficit en su balanza que es el segundo peor desde el siglo XVIII, pero debido a sus inversiones extranjeras, cubre el hoyo con el tributo.



Nuevas capas



La conciencia del proletariado y de la clase obrera ha cambiado. No significa nada mas conciencia política. Actualmente hay militarización. Hay mucha gente desempleada y algunos que se retiran temprano debido a los beneficios. Jóvenes en centros de llamadas con salarios bajos. El Capitalismo tienen mas ganancias en China pero aquí exige cada vez mas bajos salarios. El capitalismo introduce nuevas tecnología, pero la capacidad de la clase trabajadora para comprarla falla. ¿Cómo ha cambiado la ideología del capitalismo acerca de la clase obrera? La ideología de la clase dominante no es solo desde el punto de vista político sino del estilo de vida. Penetra cada vez más en diferentes partes de la vida, no solo en producción y relación laboral.

Esto es un intento de ‘individualización’ de la sociedad: cada trabajador es un individuo y la colectividad se pierde. No hay duda de que hay una política conciente de “atomizar’, ideológicamente al menos, a la clase obrera. Hasta cierto punto, y por un periodo, puede tener éxito debido a que actualmente tenemos un gran problema de alienación. La alienación, como Marx lo hizo notar, es un producto de la sociedad capitalista. Hay pocas fuerzas laborales grandes. Esta el aumento del trabajo en casa. ¿En donde se unen los trabajadores con una lucha común? Problemas psicológicos y mentales surgen de esto, porque los humanos somos animales sociales. Tenemos que tratar estos difíciles asuntos. Pero yo creo que esto tiene un límite.



Esta situación puede incluso causar cierta lumpenización y desintegración de la sociedad. Esto fue expresado por Thatcher, quién dijo: “No hay tal cosa como la sociedad”. Ese es un acercamiento ideológico conciente: diseminar políticamente la clase trabajadora y disipar su fuerza colectiva. Tal vez cuando el sistema esté en ascenso, incluso muy lentamente, pueda tener éxito. Cuando se atore y se rompa, cuando haya guerras y rupturas, e ‘individuos’ y grupos comiencen a hacer preguntas es cuando las posibilidades políticas tendrán cabida. Por medio de este intento de individualización, la burguesía esta aflojando los lazos que unen a las masas al sistema; las anclas han sido elevadas y la gente busca alternativas y esto produce también una crisis política. ¿No hay alternativa, donde esta la alternativa? ¡Todas son lo mismo! Este es el estado de ánimo de una significante porción de trabajadores. Puede producir, en primer lugar, una especie de nihilismo, ideas anarquistas en la gente joven, pero es una fase. Es la primera ola antes de que la clase trabajadora, o al menos sectores de ella, empiecen a sacar conclusiones y se vean forzados a moverse, lo que afectará otros sectores de trabajadores.



Francia

Nuevas capas de la clase obrera han llegado en el último periodo. No hay mas trabajo en grandes fabricas. Hay muchas dificultades y pleitos en la organización. Hubo dos diferentes e interesantes situaciones en Francia: los motines en Noviembre y la batalla contra el CPE (Contrat Première Embauche-primer contrato de empleo) en la primavera. ¿Qué piensas de esas luchas y es posible ver esa clase de luchas en otros países? ¿Cuál es tu punto de vista sobre los motines? porque hay diferentes posiciones dentro de la izquierda revolucionaria. Por ejemplo, Lutte Ouvrière (LO) dijo que los jóvenes no eran proletarios, quemaron los autos de los proletarios; LO estaba fuera y sin ninguna relación con la rebelión. La Ligue Communiste Révolutionnaire (LCR) tuvo una opinión muy diferente pero fue en muchas formas reformista. Me gustaría conocer su juicio sobre la rebelión. Segundo. ¿Puede el movimiento contra la CPE repetirse en otros países?

Los eventos en Francia son muy importantes, no solo para el movimiento de trabajadores francés y la clase obrera, sino para Europa y el mundo. Es altamente sintomático de la situación general que se esta desarrollando a través del continente. ¡En ocho días, al final de marzo y principios de abril, hubo dos manifestaciones nacionales de tres millones de gentes! Eso es extremamente significativo. El segundo punto es que en el movimiento de estudiantes y jóvenes contra la CPE, fue notable que los estudiantes, a pesar de su falta de conciencia revolucionaria en general, instintivamente se acercaran a la clase obrera. La clase obrera también entendió la importancia de este movimiento.

En estos eventos, no fueron lo mismo que 1968, pero hubo elementos de 1968. De alguna manera fue mas avanzado que el periodo inicial el 68. En 1968 estaba el movimiento de los estudiantes, que colisionó con el estado de De Gaulle. A pesar del Partido Comunista, la clase obrera se ligó al movimiento, defendió a los estudiantes de la policía y entonces, de forma independiente ocupó las fábricas. Esto aplastó muchas teorías que estaban circulando en la izquierda en ese momento. En particular, la teoría del movimiento de los estudiantes como ‘detonador’, expuesta por grupos de ultra-izquierda y algunos de los Trotskistas, como el SU-CI, estaba equivocada. Los movimientos estudiantiles fueron sintomáticos de la situación que se desarrollaba en la sociedad francesa, pero no fueron un factor independiente. Solo tenemos que comparar el movimiento de 1968 en Francia al de Alemania. El movimiento extra-parlamentario en Alemania estaba en un plano mas alto y mas desarrollado que en Francia pero no tenía el mismo eco en la clase obrera en Alemania que en Francia porque las condiciones eran diferentes.



La situación había madurado por completo bajo el gobierno de De Gaulle y esos eventos culminaron en la mas grande huelga general de la historia con diez millones de trabajadores ocupando las fábricas. No ocurrió así en el 2006, principalmente debido al liderazgo de los estudiantes y de los trabajadores, y también debido a su conciencia sub-desarrollada. Había una carencia general de alternativa socialista a diferencia de la amplia conciencia socialista de 1968. Esta no estaba presente en la primavera de 2006. Pero hubo dos manifestaciones de tres millones de personas. Los estudiantes se unieron a los obreros y la clase obrera entendió que el ataque a los estudiantes era un ataque a ellos y sus condiciones. Estas fueron indicaciones de su enorme potencial.



También importante es la forma como estos eventos en Francia fueron entendidos y asumidos internacionalmente. En Chile, en el movimiento estudiantil, se entendió que la razón por la que el movimiento francés forzó al gobierno a retroceder, temporalmente al menos, fue el involucramiento de la clase trabajadora. Así que recurrieron a la clase trabajadora y a los sindicatos de Chile. Tenemos una sección del CIT que participó en esos eventos. En Grecia, en donde el CIT tiene una importante presencia entre los estudiantes y se ha desarrollado significativamente en el curso de los últimos años, el gobierno de la Nueva Democracia ha salido con muchos ataques a la clase trabajadora. Pero como generalmente actúa la burguesía de todos lados, se extralimitaron. Lanzaron un ataque despiadado a la educación, los estudiantes reaccionaron y empezaron a presionar a la dirección conservadora estudiantil. Nosotros planteamos la necesidad de acercarse a la clase obrera, lo cuál hicieron, la cuestión de una huelga general se puso en la agenda y una huelga del sector público se llevó a cabo.



Así que estos dos movimientos mostraron la colosal importancia de los desarrollos en Francia, que aún constituye, desde el punto de vista de la lucha de clases, la situación política mas desarrollada en Europa en esta etapa. Esto se debe a la situación objetiva pero también al papel tradicional de la clase obrera francesa. La revuelta de Marzo-Abril forzó a la burguesía a retroceder y hay un descontento burbujeante que puede estallar de nuevo.



Los levantamientos en los banlieues, los suburbios, fueron de extrema importancia también. Hay un desempleo endémico entre los jóvenes, particularmente en estas áreas. Estos jóvenes franceses en los banlieues son, en su mayoría, hijos e hijas de inmigrantes del Norte de África y el Sahara en África, aunque no exclusivamente. Dado que ese tipo de ‘ghetos’ existe es inevitable que haya problemas de este tipo. El papel de los Marxistas no es levantar las manos horrorizados porque este no es un movimiento perfecto. Es un síntoma de la incapacidad del capitalismo para absorber la más importante fuerza productiva, que es la clase obrera. Esto se compone de un fuerte racismo contra estos jóvenes y sus padres, y la represión de la policía y del estado burgués en estas áreas



No es la primera vez, y no será la última, en que un movimiento de la clase obrera no muestra un camino hacia delante, en que un ánimo anarquista, rudimentario y casi nihilista se desarrolla. Aún en la revolución Rusa, antes de octubre, cuando los Bolchevistas estaban convirtiéndose en la mayoría en Petrogrado, Trotsky resaltó que había un animo de impaciencia creciendo entre la clase obrera. Si la clase obrera no hubiese tomado el poder –en la pequeña ventana de oportunidad entre Septiembre y Noviembre de 1917- entonces los anarquistas hubiesen crecido y los Bolchevistas hubiesen quedado atrás. La izquierda extrema, el nihilismo y el anarquismo son siempre el salario al oportunismo de los líderes sindicales, y este movimiento no fue diferente.



Hemos tenido esta clase de experiencias en Inglaterra. Tuvimos los levantamientos, porque eso fueron, de la población de Brixton y después Liverpool 8 y Toxteh en 1981. Estuvimos envueltos en el sentido que intentamos darle a esto una dirección positiva. En los disturbio de Brixton en 1981, Clare Doyle llegó a ser uno de los principales representantes, conocido como ‘rojo Clare’ en los medios. Nuestra actitud fue el afirmar que estos motines se debieron a la negligencia en esas áreas, la discriminación, el papel de la policía, etc. Exigimos ciertas reformas en el área. También indicamos a la juventud que esa no era forma de luchar: ‘No luchen individualmente en un solo combate contra el capitalismo estatal. Deben organizarse y ligarse a nosotros, los obreros y el movimiento laboral en una lucha conciente contra el capitalismo’.

El mismo planteamiento debiese haber siso adoptado por la extrema izquierda en Francia. Lutte Ouvrière tomo una posición ‘purista’ y por lo tanto errónea. Es completamente erróneo el pensar que todo lo que no sea un movimiento de obreros industriales en su forma ’pura’ no tiene importancia. ¿Y los empleados de oficinas? En el proceso de descomposición del capitalismo, pueden crecer capas sin clase, clases casi lumpens, como en Estados Unidos en los 60s., cuándo existió esta condición entre la población negra. Sin embargo, vimos el levantamiento de la Panteras Negras, cuyo aniversario estamos celebrando. Fue un maravilloso testimonio para los socialistas y marxistas que Huey Newton, Bobby Seale y otros organizaran a cerca de un millón de gente que se consideraba así misma revolucionaria. Estos no eran clásicos obreros industriales en su mayoría pero pueden haber sido una importante palanca para desarrollar una base entre el movimiento obrero.



No nos distanciamos del movimiento de jóvenes en los banlieues franceses. Les decimos que no se deben quemar automóviles no se deben atacar a jóvenes blancos que pueden ser simpatizantes. Eso es nihilismo y va a alejar a otros trabajadores. Pero nuestra principal obligación es criticar a la burguesía estatal y a la policía por sus métodos represivos y no aislarnos del movimiento. Lutte Ouvrière estuvo completamente errónea en su postura, pero aún la Ligue Communiste Révolutionnairen permaneció pasiva en el primer período y no intervino en las áreas para criticar a la policía, probablemente debido a que la prensa burguesa presento al movimiento como peligroso y amenazando gente de la clase obrera común y corriente, sus autos y sus propiedades. Nosotros intervinimos exigiendo el retiro de la policía de las áreas y declarando en contra de Sharkozy y la burguesía estatal que llamó a los jóvenes ‘escoria’. Aún futbolistas negros como Lilian Thuram, jugador del Juventus en ese momento, reaccionó diciendo: ‘Yo provengo de esas áreas –que derecho tiene Sarkozy a intervenir y condenar a gente como yo, que provenimos de esas áreas tratándonos de ‘escoria’.

Si la sociedad capitalista entra en crisis y no hay una organización conciente de la clase obrera, incluyendo las capas de los desempleados, podría haber levantamientos de este tipo nuevamente. ¿Cuál deberá ser nuestra actitud? Tenemos que tratar y basarnos en la clase obrera envuelta en la producción. Es verdad, porque de ahí saldrán las fuerzas principales. Pero sería absolutamente fatal ignorar esas otras capas. Si son blancos, pueden ser explotados por los fascistas; y si son descendientes de inmigrantes de África del norte pueden estar abiertos a las ideas políticas de derecha del Islam. Es obligación de los Marxistas, Trotskistas y de los movimientos laborales intervenir y tratar de alcanzarlos con nuestras ideas.



Bob Labi: “Hay otras dos cosas. Si el movimiento de los trabajadores no provee de una dirección a estos jóvenes, como desafortunadamente hemos visto, en algunas de las demostraciones estudiantiles, ellos pueden ser atacados por jóvenes degradados. La policía permitió que estos ataques se llevaran a cabo –que tanto fueron provocados e instigados es otra cuestión- por inmigrantes jóvenes principalmente para sencillamente robar a los estudiantes que estaban en las demostraciones. Y estos es una advertencia, una pequeña advertencia, si el movimiento de los trabajadores no ofrece una salida, este grupo de jóvenes acabara en un callejón sin salida. Es una situación generalizada porque si vemos el boom económico en Europa Occidental, eso sin contar Europa Oriental, hay altos niveles de desempleo entre la juventud altos niveles de empleos temporales y precarios para jóvenes; todo esto puede alimentar el sentimiento de frustración.



“El otro punto que creo que es importante acerca de Francia es que el movimiento que comenzó este año, realmente vino de abajo. Si hubiese sido dejado a los líderes laborales, nada hubiese pasado. El año pasado, en el verano de 2005, el gobierno francés aprobó una ley similar el CNE (Contrat Nouvelle Embauche –Contrato de Nuevo Empleo), para todos los empleos. Trabajadores que empezaran a trabajar en cualquier lugar que cuente con menos de 20 trabajadores podían ser despedidos en cualquier momento durante el primer año de empleo. La legislación de este año de solo lugares pequeños fue extendida a todos los jóvenes menores a los 25 años. Lo que pasó el año pasado cuando la primera ley fue aprobada fue que los líderes sindicales protestaron pero no hicieron absolutamente nada y la ley fue puesta en efecto. Una capa de la juventud concluyó que tenían que comenzar desde abajo si es que iban a detener la CPE. Muchos trabajadores vieron lo que había pasado en el 2005 y estaban especialmente receptivos a la idea de actuar desde abajo, no solo en contra de esta medida en contra de la juventud, sino también en la otra medida, la CNE. Así que una importante exigencia se levantó en el movimiento, no solo para detener la CPE dirigida contra los menores de 25, sino también para detener la CNE aprobada en el 2005.



“Lo que fué significativo es que los lideres sindicales lucharon en contra de incluir el asunto del CNE en sus demandas. Deliberadamente lucharon para prevenir que se incluyera, con el resultado de que el gobierno francés se retractó en la CPE, pero la ley del CNE aún está vigente. Pero lo importante es que la juventud y los elementos activos de la clase obrera vieron la necesidad de acción espontánea porque no pueden confiaron los lideres sindicales.



Otro punto importante es la conciencia de la juventud y de la clase obrera. Los lideres juveniles y del movimiento estudiantil, muchos de los cuáles están influenciados por el partido Socialista Francés, al menos en un nivel oficial y nacional, anotaron un punto al decir que no eran revolucionarios, que no eran Marxistas. No son como los lideres de 1968, como Krivine y Cohn-Bendit, que declararon ser revolucionarios. En el reciente movimiento, tanto la clase obrera como los jóvenes saben lo que no quieren: capitalismo neo-liberal, especialmente cuando lo afecta de forma tan aguda. Pero no tienen clara alguna alternativa.



El modelo de alternativa no esta ahí en el sentido de la amplia conciencia socialista que existió en los 60s., 70s. y 80s. En nuestra opinión, esto esta ligado al colapso del estalinismo y a la ofensiva ideológica que la burguesía ha promovido en los últimos 15 años. Tomará una combinación de sucesos, y grandes sucesos, y la intervención conciente de lo que esperamos sea una creciente fuerza Marxista, Trotskista antes de que la conciencia empiece a cambiar decisivamente en lo que a las masas concierne. Esto no significa que estemos diciendo que no hay una capa de gente joven y obreros más avanzada y desarrollada que estén abiertos actualmente a las ideas del Marxismo y el Trotskysmo.


Relación de las fuerzas de clases.



La siguiente pregunta es acerca de Europa en general. En nuestra discusión en Italia, Habíamos empezado a discutir en el último año o dos la situación general de la relación de nuestras fuerzas en Europa y tenemos la impresión de que en los últimos 20 o 25 años ha habido un retroceso de las clases obreras entre las más grandes secciones de la clase obrera en Europa. Ha habido otros grandes movimientos, pero en general la relación de las fuerzas no estaba tan mal, por ejemplo, al principio de este siglo. Hubo derrotas de la clase obrera en Inglaterra y otros países. Pero había muchos gobiernos democráticos sociales y de izquierda central que abrieron el camino a la posición imperialista, pero en general siempre tuvimos una gran resistencia en contra de los planes del neo-liberalismo –por ejemplo, los movimientos de Francia e Italia. La ironía es que hubo grandes luchas contra gobiernos de derecha central pero no contra gobiernos de izquierda central. Creemos que la relación de las fuerzas entre las clases no ha cambiado profundamente y la clase obrera no ha sufrido una gran derrota, como en los años 30. Por supuesto, la extrema de derecha ha ganado algo pero nunca se ha presentado como un fascsmo tradicional, así que tenemos la posibilidad de pensar intensamente como cambiar la relación entre las nuevas y frescas capas de la clase obrera. ¿Qué piensas de nuestra posición?



Creo que hay muchos aspectos en los estaremos de acuerdo. Pero tenemos que tratar en lo posible de mantener nuestras conclusiones en un marco histórico y las etapas por las cuales el movimiento laboral ha pasado en ciertos periodos. Por ejemplo, es claro que hubo una enorme radicalización, dejémosla en eso – elementos de una situación pre-revolucionaria - en los años 70 en Italia y en Francia en 1968. En Inglaterra, los mineros derrotaron a los Toris en 1972 y 1974: la acción industrial llevó a una elección general en 1974 que derrotó al gobierno Tori de Heath.



Pero estamos en desacuerdo con el análisis que ha sido hecho por quienes tratan de dividir limpiamente periodos históricos y mal interpretan, en el proceso, lo que ocurrió. Por ejemplo, si se observa el análisis de la Tendencia Internacional Socialista (TIS) ellos dicen que hubo una situación favorable en general entre 1968 y 1976: Francia 1968: Italia; el derrocamiento de Franco, el colapso del régimen de Caetano en Portugal y del régimen de los coroneles griegos. Fue un periodo favorable para los marxistas. Pero eso no implica decir que, siguiendo 1976, hubo un periodo de derrota del movimiento. Vimos en Inglaterra por ejemplo, la derrota del partido Laboral en 1979 y la llegada al poder del gobierno de Thatcher. En las palabras de Karl Marx, este fue el látigo de la contra-revolución que provocó una gran revuelta entre la clase obrera británica.

Uno de los mas importantes eventos en la historia de Inglaterra, sin lugar a dudas, fue la huelga minera de 1984-85. Participamos completamente en ella y obtuvimos grandes beneficios. Reclutamos 500 mineros como militantes en el curso de la batalla en Liverpool. El periodo completo de 1970 y 1980 fue de un gran fermento. Estaba el comienzo del neo-liberalismo, la nueva fase del capitalismo. Esto no desarrollo una conciencia política de la burguesía pero surgieron desarrollos capitalistas en ese tiempo. Hubo un boom después de la crisis de 1979-81. Ajustamos nuestras perspectivas políticas. Pero en general fue un periodo muy radical. En este periodo el SWP/IST declaro que no fue un periodo favorable y, consecuentemente, se mantuvieron al margen y esperaron. Nosotros participamos en la huelga minera, que aunque fue derrotada dejó su huella en la conciencia de la clase obrera británica hasta ahora. La derrota, principalmente, surgió debido al papel del partido laboral y de los líderes sindicales. Pero no obstante, tuvimos la batalla colectiva del impuesto electoral en el que derrotamos al gobierno y a Thatcher misma. Ella admitió que fue la derrota ante el impuesto electoral lo que la derribo. Dieciocho millones de personas se rehusaron a pagar el impuesto electoral. Esto fue organizado por militantes a través de la federación en contra del impuesto electoral en toda Inglaterra.



Yo creo que tu análisis es básicamente correcto acerca de la actual situación. Pero también tenemos que ver cual es la base de esto. Tiene que ver con el asunto de 1989-90. Para aquellos que tienen una posición de capitalismo estatal en relación con los regimenes de la Unión Soviética y Europa Oriental, el colapso no fue una derrota histórica para la clase obrera sino un ‘movimiento lateral’. Creemos que las economías planificadas, burocráticamente administradas existen. Solo los lineamientos de una economía planificada quedaron al final pero su liquidación fue una derrota histórica porque estos estados representaban una anticipación de lo que podría haber sido sobre las bases de una democracia de trabajadores al empujar al lado la burocracia. El colapso dio a la burguesía la oportunidad de conducir una gran campaña ideológica que tuvo un gran efecto.



La posición del SWP/IST fue que era un ‘movimiento lateral’, que el capitalismo había sido sustituido por otra forma del mismo. Esto los enredo en toda clase de contradicciones. Cliff presentó la idea de que ese era un periodo revolucionario radical. Esto dio la oportunidad a los marxistas, siguiendo la desacreditación de los partidos comunistas, de lograr beneficios. ¡Pero esto no eran ‘los años treinta en movimiento lento” como el dijo! ¡Describir los 90s. de esta forma es como el tonto del proverbio ruso que canta una canción de boda en un funeral y viceversa! Los 90s. fueron un periodo de reacción ideológica, que fueron testigos una orgía de pro-capitalismo, pro-mercado, anti-clase obrera y anti-socialista propaganda. Esto, por decirlo con suavidad, tuvo un efecto perjudicial en la lucha de clases y el movimiento obrero. No fue el periodo más favorable para los marxistas. De hecho el SWP/IST esta en el proceso de abandonar esa idea


Ya que han entrado de nuevo a la realidad. Temporalmente, dio a sus cuadros una especie de energía fanática para reclutar rápidamente una capa de gente joven que perdieron rápidamente. Pero se encontraron frente a un muro, como inevitablemente ocurre en la política si tienes una perspectiva equivocada y tus cuadros no están preparados.

Tenemos que llamar a las cosas por sus nombres. Dijimos que la clase obrera a nivel mundial había experimentado una gran derrota. Cuándo hay derrota, reconócela. Y de ninguna manera saques conclusiones pesimistas para el futuro. Si hubiese sido una derrota como el triunfo de Mussolini, Hitler y el fascismo en el periodo entre las dos guerras, lo hubiésemos dicho, y hubiésemos concluido que habría dificultades por un largo periodo. Este no es el caso. La organización obrera no fue aplastada y permaneció básicamente intacta. El poder potencial de la clase obrera, su capacidad de lucha, se retuvo. Pero su visión política se confundió. La burguesía lanzó un aluvión ideológico. El Wall Street Journal, a principios de los 90s., tuvo un encabezado que decía “!Ganamos!” El capitalismo, ellos aseveraban, había derrotado al socialismo y la idea de una economía planeada. Esto ocurrió al mismo tiempo que el principio del boom y los efectos del neo-liberalismo. Tuvo un efecto importante.



¿Porque en este periodo los partidos de trabajadores burgueses han desaparecido? ¿Por qué ha tenido el efecto de confundir la conciencia del proletariado? ¿Por qué las fuerzas marxistas han retrocedido en números, influencia, etc.? Creemos que hemos mantenido una posición muy importante, pero que esta fue una situación histórica difícil. Fue el resultado de una campaña ideológica. Pero los marxistas tenemos que tener un sentido de proporción. A la conclusión que llegamos no es que tengamos que levantar el puente levadizo, retirarnos al estudio, pasar al sub-mundo y esperar por una situación más favorable en el futuro. Tenemos la doble tarea de continuar con el avance del programa revolucionario y al mismo tiempo buscar rehabilitar en un amplio sentido la idea de socialismo, Marxismo y Trostkismo. La primera esta dirigida a la capa más avanzada, la segunda hacia las masas.



Con la descomposición de los partidos obreros masivos, nosotros dijimos prontamente que el Partido Laboral estaba acabado como partido, aunque esa no fue nuestra posición cuando nos salimos del Partido Laboral. El mismo proceso de aburguesamiento tendría lugar en otros partidos social-demócratas en Europa. El Partido Socialista en Italia, bajo Craxi, se volvió completamente burgués antes que el resto –de hecho fue de muchas formas un modelo para el Nuevo Laboral- antes de desaparecer del mapa, a principios de los 90s. Este proceso ha afectado ahora el DS y a la democracia socialista, sin excepción en Europa. Hay partidos comunistas que mantienen una posición estalinista, que aún no se abren a la formación burguesa, por ejemplo en Grecia y Portugal.



Había Resistencia de la clase obrera al neo-liberalismo; la huelga de 1993 en Bélgica, los grandes movimientos del sector público en Inglaterra, el movimientos de 1995 en contra del plan Juppé –un gran movimiento. En todos ellos fue claro que había oposición, pero la alternativa, incluso el gobierno alternativo, no era obvio para las masas. ¿Cómo podemos tener un gobierno Socialista-Comunista como alternativa a la derecha en el contexto del Partido Socialista adaptándose a la situación y, de hecho apoyando las ideas del neo-liberalismo? Esto nos llevó a formular la necesidad de nuevos partidos de obreros. Francia fue diferente porque hubo una oportunidad para los trotskistas, especialmente después de las elecciones del 2002, de crear las bases de un partido de izquierda si el LO y el LCR se habían unido. Pero ese no fue el caso en el resto de Europa.



¿Cuál es la relación de fuerzas actualmente? La burguesía ha tenido las mejores oportunidades en la historia para subrayar las ventajas de su sistema. No tienen verdadera oposición por parte de los líderes políticos o antiguos líderes de la clase obrera organizada. Todos los partidos principales – de derecha a ‘izquierda’- han colaborado en el neo-liberalismo. Francis Fukuyama dijo que el colapso del muro de Berlín representaba el ‘fin de la historia’. No implicó que la historia hubiese acabado pero que la forma más acabada de la humanidad en su larga escalera histórica de ascenso era la burguesía democrática, con los Estados Unidos al centro de esta idea. No es un accidente que Fukuyama haya, de hecho, abandonado la idea del neo-conservacionismo en los dos últimos meses, particularmente en la hegemonía mundial del imperialismo americano.



Ahora, mientras el proyecto de la burguesía europea para la Unidad Europea se ha estancado hay enormes dudas. Los servicios directivos Bolkestein no han seguido su forma original; la constitución europea está bloqueada y estancada por el momento. La burguesía regresará a esto, pero encontrará resistencia. Sí que la relación de fuerzas es potencialmente favorable a la clase obrera. Una cuestión clave es si el factor subjetivo se desarrollara en el sentido amplio del término, un gran partido dentro del cual Trotskistas y Marxistas puedan participar. Una de las razones por las que la burguesía ha logrado lo que ha obtenido en los últimos 15 años es que en los planes políticos y sindicales no ha habido una supervisión efectiva a su ilimitado dominio. Cuando eran partidos obreros ‘burgueses’, los capitalistas al menos tenían que mirar sobre sus hombros antes de considerar tomar medidas contra la clase obrera debido a que esos partidos. Con un pie en el campo de la clase obrera, eran forzados a responder al movimiento de abajo.



Esta década es entonces un periodo favorable. Tenemos cierto equilibrio en la relación de fuerzas. Se desarrolla en un sentido muy contradictorio. El movimiento en Francia desmoralizó temporalmente a la burguesía, no hay duda. La burguesía europea está también semi-desmoralizada porque su ‘proyecto’ para Europa no ha sido implementado. La clase dominante americana se burla: ‘Europa no puede competir con nosotros, ahora es solo un museo’. Italia es extremadamente sintomática de esto.



Sin embargo, la burguesía europea no aceptará por siempre su rango de segunda clase con facilidad. Se prepararan para atacar a la clase o0brera. Italia es uno de los países europeos más importantes ahora. La ofensiva contra los niveles de vida de la clase obrera tiene que ser mucho más aguda y profunda desde el punto de vista burgués en Italia que en el caso de otros países europeos. A pesar de la debilidad de su liderazgo, la clase obrera italiana controla hasta cierto punto los ataques por lo que Berlusconi fue propuesto. Esto permite un espacio para ciertos reagrupamientos políticos, especialmente para las fuerzas revolucionarias y marxistas concientes, y la oportunidad para que la nueva generación comience a entrar en acción bajo el impacto de los eventos.


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